(Aunque la mona se vista de seda...)
Hoy me dediqué a observar a un micrero mientras cortaba boletos, daba vuelto, abría y cerraba las puertas y finalmente, conducía. Es fuerte. Peligroso. Ahora que dentro de nuestras cabezas -al menos- viene un "gran cambio"(viene porque hasta ahora el "Transantiago" en su lado positivo es patéticamente cosmético) en el transporte público de la capital, las deficiencias del sistema antiguo se hacen más evidientes.
Pero, ¿es CUALQUIER intervención mejor que eso?
Escuchaba el otro día al subsecretario de transporte (igual pobrecito ser él ahora... ¿dormirá bien?) luego de un sinfin de preguntas respecto a las fallas evidentes ante todos del gran plan, argumentar finalmente que los buses eran de última generación, a nivel europeo. Como si eso en sí mimo fuera loable. A veces pienso que ese afán enfermizo por imitiar a Europa es muy dañino. Porque de qué sirve tener micros así, si el sistema vial no está hecho para ellas. Quedan atascados en los "lomos de toro", los hoyos los dañarán. Es penoso ver a esos buses enormes, pensandos para vías amplias, intentando doblar en las pequeñas calles de ciertas comunas de Santiago. En Europa nunca un bus de ese tamaño recorrería zonas residenciales, porque simplemente no son para eso. Entonces se copia, pero se copia mal.
(Aunque la mona se vista de seda...)
Finalmente los más perjudicados son quienes deben viajar dos horas para cruzar la ciudad y llegar a sus lugares de trabajo, y que ahora además deben considerar una hora más para esperar la micro. Rogando que sus empleadores tengan la "paciencia" que piden las autoridades.
Ojalá esto sí funcione.
Pero, ¿es CUALQUIER intervención mejor que eso?
Escuchaba el otro día al subsecretario de transporte (igual pobrecito ser él ahora... ¿dormirá bien?) luego de un sinfin de preguntas respecto a las fallas evidentes ante todos del gran plan, argumentar finalmente que los buses eran de última generación, a nivel europeo. Como si eso en sí mimo fuera loable. A veces pienso que ese afán enfermizo por imitiar a Europa es muy dañino. Porque de qué sirve tener micros así, si el sistema vial no está hecho para ellas. Quedan atascados en los "lomos de toro", los hoyos los dañarán. Es penoso ver a esos buses enormes, pensandos para vías amplias, intentando doblar en las pequeñas calles de ciertas comunas de Santiago. En Europa nunca un bus de ese tamaño recorrería zonas residenciales, porque simplemente no son para eso. Entonces se copia, pero se copia mal.
(Aunque la mona se vista de seda...)
Finalmente los más perjudicados son quienes deben viajar dos horas para cruzar la ciudad y llegar a sus lugares de trabajo, y que ahora además deben considerar una hora más para esperar la micro. Rogando que sus empleadores tengan la "paciencia" que piden las autoridades.
Ojalá esto sí funcione.
Los Tribunales de Familia también, aunque al parecer a nadie la importa que sean una chacra.
Suma y sigue.
Suma y sigue.
Etiquetas: micro, transantiago, tribunales de familia

