sábado, diciembre 03, 2005

El príncipe de los ángETS rebelados

La coza zezual no es fácil.
Resulta que debes pedir todo un profile sanitario antes de.
Sida, ETS y otros.
O simplemente asumir el condón como tu compañero fiel.
En un país donde las iniciativas por educar a la población en materias sexuales son duramente atacadas y gran porcentaje de los medios de comunicación siguen transmitiendo la idea de que la abstención es la respuesta, se ve claramente una contradicción entre el problema y la solución planteada. Porque los cabros cada vez comienzan su actividad sexual más tempranamente, les guste a los grupos conservadores de este país o no.
Por eso, a pesar de sonar demasiado directa para mí, la campaña del gobierno me gusta, porque es simple, no hay dobles lecturas, y tal vez eso es lo que hace falta. Aunque yo prefiera algo más complejo, para este tipo de mensajes se requiere de claridad.
Ahora bien, esto no sirve de nada si no hay educación en los colegios.
Señores, la virginidad ya dejó de ser un bien preciado, para bien o para mal, se debe enseñar a esos adolescentes formas de autocuidado, de hacerse responsables por sus actos y sus consecuencias.

A veces pienso que tengo ganas de dar una batalla fuerte contra esto. Esto lo establecido, esto que me queda como chaleco de lana que pica ultra apretado. Esto la incomodidad que siento al escuchar a la gente, al ver las noticias, al darme cuenta que no importa que tan avanzados estemos en términos económicos respecto a la región, vivimos en el siglo pasado en materias de autonomía.
Pero los juro que también me cago de susto. Esa gente es extraña, no saben debatir en torno a ideas, no soportan que los contradigan, ni menos que se intente llevar el tema a un ámbito social sin la variable divina.

¡Que las penas del infierno caigan sobre mí!
Me lanzo al fuego del pecado antes de ser enviada
Autoconjuros y pactos maléficos
Sí, eso quieren escuchar,
¡esa niña es hija del demonio!
Fue tentada y sucumbió

Lucifer es mi copiloto.

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viernes, julio 09, 2004

Odiando los objetos útiles.

La respiración agitada mientras el pelo húmedo se mete en su boca, le hace sentir que en ese segundo más que nunca necesita de una buena cogida.
Está recostada, a medio vestir, con los pelos de gato que le dificultan aún más el ingreso de oxígeno. Sus manos se aferran al cubrecama, lo estrujan, como si mediante ese acto de deseo reprimido algo se liberara. Con su boca a medio abrir, roza la tela queriendo buscar unos labios, poros, piel.
Así, tendida, medio desnuda, sobre su cama. De día.
Esa cama maldita, esa cama que sólo enrostra la soledad, la necesidad de un otro, de algo que desde fuera permita olvidar que los días de placer a solas acabaron. Esa cama, con pelos de gato, que no se mueve, no respira, no habla, es nada, un objeto, inútil pero necesario, se ríe de ti, porque la necesitas, sin ella es difícil, tus manos no bastan, la odias, por ti la lanzarías por la ventana, que se vaya, es mejor dormir en el suelo, maldita cama, deja de reír, estoy sola, no me gusta, es culpa de la cama, al menos abrázame, tócame, esa madera fría no tocaría ni un árbol, es tu culpa.
De a poco suelta la presión que sus dedos ejercían al tomar la tela... ya es tarde. Hay que ordenar todo porque pronto es hora de dormir.

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